Ambivalencia Policíaca
Hace poco más de un mes que no escribo, y ofrezco una disculpa por ello. Retomo esta costumbre.
No cabe duda que las autoridades del D.F. están actuando de manera ambivalente.
El pasado 2 de octubre hubo la manifestación en recuerdo de los lamentables hechos del 68. Por supuesto, no faltaron los grupos de rijosos, con acciones pensadas y organizadas para generar un disturbio, para provocar a las autoridades, o lo que algunos llaman descaradamente “desobediencia civil”. Así, estos tipos, algunos con el rostro cubierto, se dirigieron a los policías con cadenas, palos, “lanzallamas” de aerosol, cohetones y demás linduras, y por si esto fuera poco atracaron los comercios, según ellos, símbolo del capitalismo.
La Policía del Distrito Federal los contuvo e inclusive hubo algunos detenidos ya que existían policías judiciales infiltrados en la marcha. Tanto fue el relajo que se empezó a hablar en los medios de adquirir tanquetas con chorro de agua para dispersar a los manifestantes
Pero el pasado 17 de octubre, hubo otra manifestación, ésta de los ‘maistros’, que por supuesto incluyó su tour del Zócalo a Los Pinos. En este caso también teníamos a esos bichos con cadenas, palos y demás implementos necesarios para las marchas pacíficas estilo Ghandi.
Al llegar a la altura de Molino del Rey y encontrarse con las vallas instaladas por la Policía del D.F. delicadamente las retiraron, arrojándolas por el puente de la calle de Arquímedes, pateando y golpeando a los policías que tenían la orden de resistir, igual que en el 2 de octubre.
Pero por alguna extraña razón los policías recibieron la orden de retirarse dejando como única línea de defensa al Estado Mayor Presidencial, acto por demás irresponsable. Y por supuesto que en esta ocasión no hubo detenidos y mucho menos policías judiciales infiltrados.
Lo que yo me preguntó es por que un día el gobierno del D.F. actúa conforme a la Ley que Regula el Uso de la Fuerza de los Cuerpos de Seguridad Pública del Distrito Federal, y 15 días después su actitud es totalmente distinta.
¿Depende de los intereses políticos de Marcelo Ebrard y su grupo? ¿Se trata de asuntos federales y no de la ciudad? Porque las obligaciones que impone la Ley no hacen ninguna distinción entre si se reclama por asuntos locales o federales.
Ahora que se vote la reforma petrolera, que por cierto, fue aprobada por 21 de los 25 senadores del PRD, ¿Cómo va a reaccionar en caso de que haya relajo? Se aceptan apuestas.


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